14 de mayo de 2011

"El abandonado" es un homenaje bien merecido


Continuando con mis relatos llega el 3º "El abandonado".

Ciertos hechos  consiguen que al hacer un recuento... encuentres el bagaje mas lleno. 

Y sigo comunicándolo para que los que están en la condición de jubilados tengan un motivo mas de ponerse En Marcha.

(el blog ha estado dos días fuera de servicio, motivado por Internet. La consecuencia es que han perdido los comentarios que amablemente habíais hecho el día 11 y 12)

Este es el tercer relato "El abandonado"  que como podéis comprobar, por las fotos, es  verídico.


"Hermosa tarde de verano. El sol ya está puesto y se agradece la brisa vespertina... 

Cánticos de pájaros con un constante cric, cric  de chicharras y grillos y pocas bocinas de coches. Bullicio y griterío de chavales que se acerca. Adolescentes  alborotados hablan y ríen nerviosos. El afortunado camina en el centro en donde convergen risueñas todas las  miradas.  Mamá ¿dejas que se quede esta noche con nosotros? ¡Está abandonado!... Se hace el silencio. Mil preguntas se agolpan en la cabeza. Hay que sopesar los pros y los contras antes de responder. Todas las miradas, pero especialmente una, exigen una rápida decisión. ¡Por fa…mamá, solo es un cachorro!

Al alba ya hay movimientos familiares para conocer el desenlace.  En el felpudo de la entrada permanece tumbado el canino. Es joven y también muy largo para su edad. Con  pelo corto y rubio, tiene las orejas caídas. Observa pero no se levanta. Su mirada llora compasión.  Arrastra una oreja con su pata y se cubre la cara. Se mantiene así hasta que recibe una caricia. Él ya sabe que se queda, gracias a la  complicidad de toda la familia. 

Roco habla con la mirada y con su zalamería va conquistando a todos uno por uno. Es inteligente y obediente.  Basta un ¡no! Para que rectifique su conducta. Quiere siempre agradar.  El veterinario le calcula una edad menor  de cuatro  meses y sin embargo  ya sabe vivir en sociedad. Se siente feliz y no quiere perder su buena fortuna, prueba de ello es su negativa a descender del coche en las paradas de descanso. 

Se hace un lugar en el corazón humano. Es compañía en la soledad. El primero en saludar moviendo el rabo de contento.  Coloca su cabeza en el regazo del que está triste o sufre y con su mirada le consuela. Lo entiende todo y todo lo habla. Participa de las alegrías y es el que más alborota. 

Crece más de lo esperado y se hace fuerte entre sus semejantes desarrollando grandes aptitudes como guardián. Así transcurren muchos años, en perfecta compenetración. 

Hoy su ausencia duele y su mirada sigue estando presente; La última más elocuente que nunca, llena de gratitud y de despedida. Roco es un bonito recuerdo". 

Las personas que lo abandonaron no saben de ¡las alegrías y satisfacciones que se perdieron!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sabia nada, lo siento y entiendo lo que dices.
No te he contado que Mario y yo ahora tenemos una Tekel, se llama Lua, aparecio hace dos semanas con ella, fue una sorpresa, es preciosa, ya te mandaré fotos.
Besos. Aida

Celes García Mata dijo...

Se les llega a querer mucho y forman parte de la familia... por eso hay que contar con ellos para viajar, vacaciones etc. Y también hay que emplear tiempo en ocuparse de ellos.
Pero las satisfacciones que se reciben compensan con creces.
un beso