2 de mayo de 2011

En marcha, la vida se descubre desde otra perspectiva



Al ponerse en marcha,  la vida se ve desde una perspectiva distinta.

Cuando se está en activo las obligaciones  van llevando de una rutina a otra  y las 24 horas están organizadas.  Los días libres se aprovechan al máximo sabiendo que duran poco. Pero...
una mañana ya no suena el despertador y empieza la desorientación personal;  los quehaceres no corren prisa porque ya no hay horario ni objetivo que cumplir. ¡Llegó la jubilación! Y con ella la soledad, el inconformismo e incluso  la rebeldía interior, también la depresión. ¿No le ha pasado a nadie?

Hoy se le da mucha importancia a la necesidad de ayudar a los hijos, pero ¿qué hacer cuando no hay nietos a quienes atender? Esta tabla de salvación para muchos jubilados, se hunde cuando cesa el quehacer diario de los nietos, a no ser que hayan sido capaces de adentrarse en ellos mismos.

Cuando se consigue, o cuando se trabaja para reinventarse a uno mismo, la vida se ve desde otra perspectiva, no menos interesante.

Se le da más valor a lo que antes formaba  parte de la rutina, debiendo buscar el tiempo para el ocio, siempre relegado a las obligacions.

¡La Jubilación concede todo el tiempo para disfrute! La relación familiar y de amistades, pasear,  leer,  disfrutar de las comidas, pararse a contemplar un atardecer, o madrugar para ver un amanecer, tomar el sol, admirar lo bonito de la naturaleza. También hay tiempo para jugar, ordenador, cartas etc, etc.

El sexo imprescindible en esta nueva etapa,  se redescubre con más cariño y con menos deber. Ya no formas parte de los tabúes estando por encima o por debajo de ellos, da igual.

No se vive  de cara a la galería, ni se vive la vida de otras personas, porque ahora es más importante la propia, vivida desde uno mismo.

Retomar la inquietud juvenil de hacer cosas; Aquellas   buenas intenciones aparcadas por pereza, indecisión o  falta de tiempo. Cada cual sabe de su asignatura pendiente. Lo importante es estar activo con algo de esfuerzo personal para sentirse satisfecho.

Hasta aquí es lo que me ha sugerido la frase que comenté al principio, en el escrito del 30 de Abril: "Qué importaba la hora si el tiempo había dejado de existir" y la que me ha hecho poner este blog en marcha.

4 comentarios:

UN AMIGO dijo...

Celes, permite que te tutee, soy un amigo... te quiero decir que es increible la paz, el sosiego y las ganas de vivir que transmites,y lo que es más importante, el poder hacer casi parecido las cosas que haceis sin importar la hora o el día o la forma, sigue así por que eres un ejemplo a seguir.

Celes García Mata dijo...

¡Muchísimas gracias amigo...! Esto sí que es un buen acicate para continuar. Me gustaría llegar a mucha gente y me preguntaba si le serviría a alguien mi exposición. Y como amigo también te aceptaré la crítica.
Un saludo.

tespinosa dijo...

Hola Celes; soy Tomas, el que te saluda todos los dias en el "camino".
Veo que escribes muy bien y expresas con gran facilidad y sentido común los problemas y sentimientos de nosotros, los jubilados. Sigue así, no cambies, pues siempre servirás de ayuda a alguien que te necesite. Un saludo y hasta mañana que te salude en el "camino".

Celes García Mata dijo...

Gracias Tomas, por este comentario y por haber compartido el Camino Verde durante el verano.
Me gusta el que sirvan de algo mis escritos. Seguiré con ellos y espero que también sigáis haciendo comentarios.
Un saludo